¿Por qué acumulas aquí?

Por Staff

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (S. Mateo 6:19-21 RVR1960)

 

Cuántos no invertimos en terrenos, acciones, carros, joyas, negocios… que por supuesto, no es malo, pero ¿dónde está nuestro corazón en todo esto?

 

Déjame y te refiero a una triste historia:

Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.” (S. Mateo 19:16-22 RVR1960)

 

¿Triste historia verdad? Cambiando vida eterna por posesiones aquí en la tierra, que como dice la Palabra que cielo y tierra pasará. Por eso te pregunto: ¿Por qué acumulamos aquí ?

 

Y vuelvo a decirte, por supuesto que no es malo tener posesiones terrenales, pero algo que sí está mal es poner nuestro corazón en ello.

 

El hacer tesoros en el cielo equivale primeramente a tener a Dios por sobre todas las cosas, en una palabra: PRIORIDAD.

 

Como este joven, podríamos decir que era un creyente, pero había algo que tenía muy guardado para él y no pensaba soltar: “…Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.” MUCHAS POSESIONES.

 

Bien dice la Palabra: Ciertamente como una sombra es el hombre; Ciertamente en vano se afana; Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.” (Salmos 39:6 RVR1960)

 

El hacer tesoros en el cielo es una inversión segura y entera de nuestro tiempo, de nuestros recursos, de nuestros talentos. De todo lo dado por Dios, inversión total. Todo es Suyo, nosotros sólo somos administradores.

 

Pero por supuesto que tenemos libre albedrío, cada uno de nosotros decidimos.

 

¿Qué es hacer tesoros en los cielos?

Como lo dijimos antes, tener en primer lugar a Dios y amarlo por sobre todas las cosas, como dice Su Palabra:

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, …” (Filipenses 3:8 RVR1960)

 

A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.” (1 Timoteo 6:17-19 RVR1960)

 

¿Qué podemos esperar de nuestro Creador? Que todos vivamos con Él por la eternidad, ese es Su máximo deseo, que volvamos a Él, pero una vez más te digo: Él nos da libre albedrío.

 

Con Él tenemos todo, con Él no nos hace falta nada, somos ricos, como dice Su Palabra:

Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.”

 (Apocalipsis 3:18 RVR1960)

 

En una palabra,hacer tesoros en el cielo”, es vivir para Él, estimando todo lo que hay en esta tierra como pérdida.

 

Y como dice Su Palabra:

Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.” (1 Juan 5:3 RVR1960)

 

Vivir esta vida poniendo nuestra mirada en Él porque Su deseo para Sus hijos es bueno, agradable y perfecto.

 

Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

 

¡Que lo que acumules sean tesoros en los cielos donde nuestra inversión será eterna!

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